25 ago 2024

En busca

 


alí a buscar un dragón sabiendo que los dragones no existen. Sería una búsqueda larga. Larga pero fructífera, porque aunque los dragones no existen, los indicios que conducen a ellos son abundantes.


Si uno busca dragone
s que no existen, es porque en realidad tiene algún deseo secreto. Tan secreto que ni siquiera él mismo sospecha cuál puede ser. Eso me ocurrió a mí. Más tarde descubrí que mi deseo secreto era buscar un dragón que sí que existió, pero que no tenía forma de dragón. 


De todas formas mi imaginación buscaba lo que buscaba, y mis vacaciones necesitaban un ingrediente interesante para un viaje sobre dos ruedas. En verano de 2024 monté en mi bicicleta, y pedaleé con muchas ganas, con la ilusión de mi dragón y con una caja de acuarelas en las alforjas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario